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viernes, 20 de junio de 2014

Heráldica de Felipe VI de España



Estandarte de Felipe VI que no tiene el yugo y las flechas y la Cruz de San Andrés o Cuz de Borgoña.

La Cruz de Borgoña o Aspa de Borgoña es una representación de la Cruz de San Andrés el apóstol que fue martirizado en una cruz en aspa.

Este emblema ha sido incluido en los escudos de armas y en las banderas de España, tanto de tierra como de mar, desde 1506, época de su introducción con la Guardia Borgoñona de Felipe el Hermoso, hasta Juan Carlos I.

La Cruz de Borgoña desapareció del Escudo de Armas del Rey de España de Felipe VI y de su estandarte, así como en los estandartes, banderas, banderines, guiones,pendones y confalones de las Fuerzas Armadas de España.

Fue el rey Felipe I el Hermoso quien, en 1506, tras contraer matrimonio con la reina Juana I de Castilla, introdujo en España el signo distintivo de la casa de su madre, María de Borgoña.

El estandarte del rey de España es la enseña personal del monarca español.

El de Felipe VI es de color carmesí y forma cuadrada con  las armas del monarca en su parte central y por ambas caras. Ha restaurado el color tradicional empleado por los monarcas españoles que había sido sustituido por el morado durante los reinados de Isabel II y sus sucesores, y el azul oscuro durante el de Juan Carlos I. Las proporciones del escudo respecto del fondo también se aumentaron respecto a la versión anterior, conforme a los usos vigentes anteriores al reinado de Juan Carlos I.


El guion es la enseña personal de uso militar.


Estandarte de Felipe VI


Estandarte de Juan Carlos I

jueves, 18 de abril de 2013

Heráldica en Villarejo de Fuentes. Cuenca


Escudo en la llamada Casa del Gallo con armas en sus cuarteles que no están claramente identificadas. 



La actual Iglesia de Villarejo, iglesia Santa María Magdalena, era la del Noviciado de los Jesuitas llamado de San José.

Conserva una parte íntegra de la portada de lo que fue el antiguo colegio de la Orden de Jesús.

En la puerta de la Iglesia se puede contemplar el escudo de Carlos III, que mandó poner en todos los edificios que pertenecían a los Jesuitas; tras la expulsión que llevó a cabo en toda España.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Los Toledo de Madrid.


La política de propaganda de la familia, al igual que otras de origen converso, se orientó durante los siglos siguientes a hacer olvidar su origen, como genealogías inventadas que hacen al Contador de la Casa de los Toledo, señores de Valdecorneja en Ávila.


La vida del contador Alonso Álvarez de oledo fue una carrera hacia el engrandecimiento, cumplió con todas las actividades que le pudieran llevar a la identificación con la nobleza: realizó fundaciones piadosas, planificó una buena política matrimonial para sus hijos. Algunos casaron con miembros de la alta nobleza, introdujo a otro de ellos en la carrera eclesiástica, construyó una casa-palacio urbana y, por fin, logró del monarca las dos mercedes que harían de él y los suyos nobles en todos los sentidos: la investidura caballeresca y el otorgamiento de armas.



En consonancia con la estrategia común de su grupo social de judeo conversos, uno de sus fines era la incorporación de hecho y de derecho a la nobleza de sangre. Alonso Álvarez realizó importantes obras piadosas.

Fundaron él y su mujer dos monasterios, el de San Bernardo Extramuros de Toledo y el de Santa Clara en Madrid respectivamente, donde ambos fueron enterrados, cada uno en el de su propia fundación, el contador en 1457 y su viuda en 1472.

Pedro Núñez de Toledo, señor de Villafranca del Castillo y otros lugares, fue el fundador de la casa de los que serán marqueses de Villamagna, título adquirido en tiempos de Felipe IV.

Mencía de Toledo, que casó con Pedro de Alarcón, señor de Bonache.

Isabel Álvarez de Toledo, casada con Alonso Fernández de Valladolid con quien tuvo a Diego de Valladolid.

Alonso de Toledo, que muere joven, en 1458, y fue sepultado en la capilla mayor de San Bernardo de Toledo. Fundación del Contador y donde este sería también enterrado.





Catalina Núñez prosiguió con la política de cercanía a la Corona. Muere en Madrid habiendo fundado con licencia de Pablo II el convento de Santa Clara en Madrid, en su epitafio dice:

 Aquí yace la noble señoradoña Catalina Núñez de Toledo, muger que fue de Alonso Álvarez de Toledo contador mayor de Castilla. MCCCCLXXI. 

Doña Catalina, viuda, fue visitada por la reina Isabel a la que hospedó por quince días y la reina la regaló un retablo de marfil.

Catalina Núñez de Toledo dicen que descendiente de la sangre del rey de Portugal y otros que venía de los Núñez primeros condes de Castilla; sus armas que están en Santa Clara eran un castillo de oro con puertas y ventanas aceradas en campo de gules, las mismas que trajo Fernán Núñez padre de Fernán González.



Armas de los antiguos condes de Castilla, en particular del conde Fernán González, en campo de oro una banda de gules. 





Las Armas de la Casa Real de Castilla, en campo de gules un castillo de oro aclarado de azur. 






Las de Castilla-León (escudo de Fernando III, "el Santo"): Escudo partido en cuatro: 1° y 3°: un castillo de oro en campo de gules. 2° y 4°: un león rampante de gules en campo de plata.



Sobre las armas de Pedro Núñez hay una cierta disparidad entre las descripciones, Diego Hernández de Mendoza y García Alonso de Torres describen sus armas de la jarra con las azucenas y una bordura de estrellas.

Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, su amigo personal ofrece este cuartelado. Las armas de Pedro Núñez son un escudo de quatro quartos, en el primero superior e derecho una jarra blanca de açuçenas, como se suele poner en la Anunçiaçión del ángel Sant Gabriel a nuestra Señora, y en el quarto superior siniestro un león de púrpura rrampante en campo blanco y el argentéreo con dos flores de lis más altas quel braço levantado del león, las quales son de gules, y estas son armas del apellido o linaje de san Estevan, e bivenen Valladolid. En los dos quartos inferiores trastocadas las armas superiores; los tallos de las açuçenas han de ser verdes yellas blancas y el campo azul.

Blas de Salazar cambia la partición de cuartelado en cruz a mantelado, yañade nuevos muebles. Sus armas eran un partido en mantel: 1 las de su padre, 2 castillo de plata sobre campo de gules, mantel: león de púrpura en campo de plata, con bordura de gules e con tres cruces muletadas (con una rayas perpendicular al final de cadabrazo) de oro

Diego Hernández de Mendoza se basa en las armas familiares, es decir, las concedidas por el rey Juan II al contador Alonso Álvarez, que heredó Pedro Núñez.

Sin embargo, en el blasonamiento de Fernández de Oviedo se han añadido dos cuarteles más en los que aparece un león púrpura que bien pudiera ser una nueva concesión real.

En cuanto a la descripción de Blas de Salazar, ésta se pudo basar en una tercera modificación de las armas de Pedro Núñez, lo cual es dudoso porque Oviedo redactó sus Batallas y Quincuagenas cuando Pedro Núñez ya había fallecido. Más bien se podría tratar de una modificación realizada por alguno de sus descendientes, dado que estas armas se encuentran de manera similar en las de Luis Núñez, avanzado el siglo XVI. 

Sobre este asunto hay un último aspecto que merece la pena destacar. Es la cuestión de la relación entre las sucesiones de las armas y los mayorazgos familiares. Pedro Núñez heredó de su padre el segundo mayorazgo instaurado por éste, al ser el primogénito de los hijos habidos en el segundo matrimonio. Pero, sin embargo, heredó el apellido de su madre, Núñez de Toledo. Este aspecto se contempló en las capitulaciones matrimoniales y pudo ser debido a dos razones: la insistencia de la familia de Catalina Núñez en que perdurara su nombre o, más probablemente, se trataría de la herencia de la dote de Catalina que formaría parte del segundo mayorazgo destinado a Pedro. En cuanto a la herencia de las armas, las dos ramas asumieron las otorgadas por el rey, dado que según todos los pareceres éstas eran siempre de más valía que cualquiera otras.